A veces no necesitamos que alguien nos diga qué hacer; necesitamos un espacio para hablar, comprender lo que nos ocurre y encontrar una manera de estar mejor. El trabajo, la familia, las relaciones, las pérdidas o los cambios inesperados pueden afectar nuestro bienestar. Podemos seguir cumpliendo con nuestras responsabilidades mientras sentimos ansiedad, tristeza, estrés, agotamiento o pérdida de equilibrio. Quizás busca sentirse mejor, comprender lo que está viviendo, mejorar sus relaciones o encontrar nuevas maneras de afrontar las dificultades. Acompaño a adultos que enfrentan ansiedad, estrés, depresión, dificultades en sus relaciones, pérdidas, cambios de vida o agotamiento emocional. Mi enfoque es cercano, colaborativo y basado en evidencia. Usted conoce su historia; juntos trabajamos para comprender lo que vive, fortalecer sus recursos y encontrar herramientas que le ayuden a sentirse mejor. La terapia debe ser un espacio donde pueda sentirse escuchado, respetado y libre de hablar sin sentirse juzgado. No podemos cambiar lo que hemos vivido, pero podemos comprenderlo y decidir cómo queremos seguir adelante. Si siente que es momento de dedicar un espacio a su bienestar, estoy disponible para acompañarle a dar ese primer paso.